Restaurante de burritos en Portland es obligado a cerrar por acusaciones de ‘robar a México’

Burritos

Últimamente el mundo parece estar lleno de grupos de personas que se ofenden por todo. Esta tendencia a rechazar todo lo que no parezca suficientemente tolerante o respetuoso crece, sobre todo en países como Estados Unidos, donde muchas culturas deben convivir cotidianamente. Como consecuencia, el término “apropiación cultural” es cada vez más común. Ya sea por una mujer blanca usando rastas o trenzas típicas de la gente afroamericana, o los tatuajes tribales que muchos hombres eligen llevar basándose en lo bien que se ven y dejando de lado el profundo significado que estos tienen en algunas culturas polinesias, los estadounidense caucásicos son acusados con más y más frecuencia de llevar a cabo esta controversial conducta. Para muestra un botón.

Kali Wilgus y Liz Connelly dueñas del restaurante Kooks Burritos de tendencia pop-up (concepto en el que se cambia la típica presentación fija de un negocio por una temporal y hasta cierto punto improvisada), solo querían hacer y vender los mejores burritos de Portland. Con esta idea en mente, viajaron a Puerto Nuevo, México, para aprender todo lo necesario directo de quienes se dedican a hacer tortillas y llevar sus recetas de vuelta a Estados Unidos.

 “Hablé con muchas tortilleras y aprendí de ellas a pesar de mi pésimo español; ellas me enseñaron como hacer lo que hacen”, dijo Connelly a un diario local. “Nos enseñaron acerca de los ingredientes básicos y aprendimos a mover y estirar la masa. No nos dieron muchos detalles acerca de sus técnicas, pero nos asomamos por todas las ventanas de cada cocina que visitamos. Estábamos fascinadas con lo fácil que lo hacen parecer. Sin embargo, rápido aprendimos que no es tan fácil. ”

Pues, aparentemente esta entrevista desencadenó una tormenta de arena en Internet, la cual terminó en la clausura de Kooks Burritos. Además, las dos dueñas, ambas mujeres blancas estadounidenses, tuvieron que lidiar con los comentarios acerca de su restaurante en las redes sociales.

Las propietarias Wilgus y Connelly fueron acusadas de apropiación cultural por los usuarios de las redes. Incluso se les acuso de robar recetas típicas regionales mexicanas.

Burrito de Kooks Burritos

“Ya que robaron de forma cínica y grosera el conocimiento y el medio de subsistir de esas mujeres, van y preparan exactamente los mismo platillos. Así los blancos no tienen que lidiar con esas “fastidiosas” mujeres latinas si quieren comer sus platillos. Con que de eso se trata, ¿eh? ”, alguien escribió en los comentarios de la entrevista.

Las mujeres de repente se convirtieron en el foco de muchas publicaciones locales. Sin embargo, la gota que derramo el vaso fue la publicación del sitio Mic.com, el cual publicó un artículo llamado “These white cooks bragged about stealing recipes from Mexico to start a Portland bussiness”, algo así como “Estas cocineras blancas presumieron haber robado recetas mexicanas para empezar un negocio en Portland”.

Las reseñas de la compañía en Yelp, están llenas de calificaciones bajas y de términos como “mediocridad blanca” acompañados de comparaciones entre Kooks Burritos y el colonialismo.

jeffreyw, Breakfast burritos, Size by Graciosito.com, CC BY 2.0

Poco tiempo después de este incidente, comenzó a circular una lista de negocios de gente blanca que se apropiaron de alguna gastronomía típica, en la que se incluyeron algunos de los mejores restaurantes de Portland. La lista incluía un equivalente libre de apropiación blanca a cada uno de los negocios acusados.

Entonces, para resumir, un par de mujeres estadounidenses aprendieron a hacer burritos mientras tomaban unas vacaciones en México y de acuerdo con el Internet sus acciones son equiparables con las de Hernán Cortés.

Todo esto parece exagerado, ¿no? Aún más si se toma en cuenta que a los mexicanos lejos de indignarnos este tipo de acciones, nos enorgullece y hasta es un elogio saber que hay personas extranjeras interesadas en nuestra cultura. Sobre todo en nuestra gastronomía, de la cual solemos sentirnos especialmente orgullosos.

Personalmente, a nosotros nos encantaría probar esta adaptación oregoniana de nuestros burritos, los cuales, cabe mencionar, no son tan populares en el centro y sur del país, como lo son en el norte, de donde son originarios (Ciudad Juárez, para ser más específicos).

¡Bien hecho, policía de la apropiación cultural! Han hecho de este mundo un mejor lugar, cerrando un pequeño negocio y mandando a la quiebra a un par de mujeres.

Comentarios